03 Agosto 2026 • Curiosidades

El origen de la Calle del Infierno de la Feria de Sevilla

Cacharritos Antiguos

La "Calle del Infierno" es, por mérito propio, una de las señas de identidad más reconocibles, ruidosas y entrañables de la Feria de Abril de Sevilla. En este espacio, que hoy en día ocupa una inmensa explanada de más de 125.000 metros cuadrados, se instalan cada primavera centenares de atracciones mecánicas, conocidas cariñosamente por los sevillanos como "los cacharritos".

Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde surge este peculiar y casi dramático apelativo para una zona dedicada exclusivamente a la diversión y a la ilusión de los más pequeños?

Una cacofonía ensordecedora y popular

Para entender el origen de este nombre no debemos buscar crónicas trágicas ni leyendas oscuras. El nombre surgió de manera totalmente espontánea y popular por parte de los propios sevillanos en las primeras décadas del siglo XX. Con la llegada de la Revolución Industrial y la popularización de las atracciones a motor y vapor, los antiguos carruseles silenciosos dieron paso a una nueva generación de ocio.

Cada atracción de feria instalaba sus propios generadores eléctricos portátiles de gasolina o carbón (dinamos), que hacían un estruendo tremendo al funcionar. A este sonido de fondo se le unía el grito continuo de los feriantes a través de rudimentarias bocinas metálicas para vender boletos de tómbolas, la música estridente de los primeros organillos automáticos y el parpadeo constante de miles de bombillas de colores. Todo este caos sonoro y lumínico recordaba a los visitantes que venían del tranquilo paseo de caballos del Real al mismísimo "infierno", consolidando el nombre popular que hoy figura de forma oficial en el callejero de la Feria.

"El nombre no responde a ningún suceso trágico, sino al estruendo de los motores y el parpadeo frenético de las bombillas que contrastaba de forma radical con la paz de las sevillanas en el Real."

Las primeras "calesitas" y espectáculos del Prado de San Sebastián

La diversión y el ocio han acompañado a la Feria de Sevilla desde su nacimiento mercantil y ganadero en 1847. En las primeras ferias del Prado de San Sebastián, los niños disfrutaban de atracciones rudimentarias como las "calesitas" (pequeños carruseles de caballos de madera que giraban mediante tracción humana o animal) y columpios en forma de barcas que los propios feriantes empujaban.

Con los años, el espacio se llenó de barracones de circo (como el célebre Circo Price instalado en 1863), teatros ambulantes de marionetas, puestos de buñuelos y espectáculos exóticos de fieras salvajes. El Prado de San Sebastián albergó estas atracciones de forma integrada con el resto del Real hasta que el crecimiento desmedido de la fiesta obligó a buscar una solución estructural.

Paseo de Caballos y Multitud en la Feria

La modernización e independencia en Los Remedios (1973)

Fue con el posterior traslado de la Feria a los terrenos del barrio de Los Remedios en 1973 cuando los cacharritos ganaron su espacio independiente y moderno. Al separarse físicamente del Real, la Calle del Infierno se consolidó como el parque de atracciones efímero más grande de España y uno de los mayores de Europa, instalando cada año más de 400 actividades recreativas y convirtiéndose en un espacio imprescindible para la juventud de la ciudad.

Desde ÁTICA nos encanta preservar y recordar estas valiosas curiosidades históricas que hacen única y eterna a nuestra Feria de Abril.

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